(articulo publicado en Infobae) La finalización del período en que los trabajadores podían vender sus
acciones desató una fiebre inmobiliaria en Silicon Valley. Las propiedades, por las nubes. Hace unos años, la empresa fundada por dos estudiantes de Stanford decidió salir a cotizar en la Bolsa, repartiendo entre sus empleados una cantidad importante de acciones.
Los deseos de Google de expandir su negocio hicieron que las acciones
ganaran valor con el paso del tiempo, aunque a ninguno de sus
empleados les disgustó hacerse con "algo" de dinero una vez que
pudieran vender sus acciones legalmente.
Cuando los papeles de Google salieron a cotización valían u$s85... hoy
su valor ronda los u$s290 y nada hace pensar que puedan desinflarse en el corto plazo.
Fue así que el dinero de Google estaba en camino hacia una de las
zonas más exclusivas del reconocido Silicon Valley, el corazón de la
tecnología norteamericana.
Atherton es el nombre de una localidad ubicada entre San Francisco y
San José y es reconocida como uno de los lugares más exclusivos de la
región.
Para hacerse una idea de la exclusividad, The Wall Street Journal
(WSJ) recuerda que gente como el financiero Charles Schwab y la
presidente ejecutiva de eBay, Meg Whitman, tienen casas allí. En la
misma lista se anotan el nuevo presidente ejecutivo de Hewlett
Packard, Mark Hurd.
Pero la salida a bolsa de Google hizo millonarios a muchos empleados
de la compañía y Manuel Henríquez, un ejecutivo de una compañía
financiera, sabía que las normas legales pronto les permitirían
acceder a ese dinero.
Con esa idea en la cabeza, trató de apurarse y a fines del año pasado
hizo una oferta de u$s7,95 millones por una casa en Atherton de 929
metros.
Pero llegó tarde ya que David Cowan, inversionista en capital de
riesgo tuvo la misma idea y compró la casa por u$s8,2 millones.
"Quería comprar antes que las restricciones a Google vencieran en
febrero", dijo Cowan al WSJ.
A escena Desde esa fecha hasta la actualidad, más de media docena de empleados de Google compraron casas en Atherton por entre u$s3,5 millones y u$s17,8 millones. Asimismo, los agentes inmobiliarios de la zona indicaron que otra importante cantidad de trabajadores ?entre ellas el presidente ejecutivo Eric Schmidt- aún busca una casa en la zona.
Al momento de describir cómo son las casas de Atherton, WSJ asegura
que las mismas poseen el espacio que otras en Silicon Valley no tienen. En el paquete vienen incluidos extensos jardines, piletas, casas para huéspedes y muros de seguridad.
En ese sentido, el prestigioso diario recuerda que el fundador de
Oracle, Larry Ellison, decidió recientemente deshacerse de su propiedad de 11.331 metros cuadrados al estilo de una villa japonesa a
cambio de u$s25 millones.
Uno de los casos que más llamó la atención fue el de Bart Woytowicz,
quien terminaba de jubilarse en noviembre de su puesto de ejecutivo de
ventas y publicidad en Google.
En ese momento pagó u$s3,6 millones por una casa en Atherton para su
esposa. Pero luego Woytowicz gastó otros u$s5,85 millones en una casa
cruzando la calle. Según dijo, esta casa sí era para él.
Henríquez logró recién hace dos meses terminar con su calvario: compró una casa de 687,4 metros cuadrados por u$s7,4 millones y dice sentirse aliviado.
Aunque no se olvida de las "15 ó 20 familias de Google que aún buscan
casa por aquí".
fuente: infobae